El Proyector Carl Zeiss VI

Las luces se apagan y los niños y niñas gritan de asombro al emerger el proyector estelar Carl Zeiss VI, el alma del Planetario, un robot óptico de dos cabezas y 160 lentes.

Este maravilloso artefacto, que parece una hormiga o un insecto gigante, es capaz de hacer girar en 360 grados cinco mil estrellas, idénticas a las del cielo nocturno de una noche despejada.

 

El show de constelaciones -bautizado “volón” por la sensación de mareo o vértigo que produce- se despliega dentro una monumental cúpula. Por fuera es un cono truncado de cobre, anaranjado por los inclementes rayos de sol, que surge por la Alameda casi llegando a Avenida Víctor Jara, a pasos de la Estación Central.

 

Si bien se esconde tres pisos más abajo que la sala, cuando emerge gracias a un ascensor hidráulico, el proyector Carl Zeiss se convierte en el protagonista del espectáculo. Esa característica lo hace único. La mayoría de los planetarios tienen el proyector a nivel de piso.

La llegada de la tecnología digital

Durante la gestión de la ex directora Haydée Domic entre 2006 y 2015, Planetario recuperó su prestigio en el ámbito educativo y la comunidad de astrónomos y se transformó en el referente de la divulgación de la astronomía del país.

 

La ex directora fue la artífice de uno de los mayores hitos de la historia de Planetario: la llegada a la única sala en 360° del país de la tecnología Carl Zeiss digital con ocho proyectores Velvet, con sistema de audio especializado.

 

La directora realizó el proceso de licitación internacional de los equipos digitales del Planetario en 2013, la mayor renovación tecnológica desde su inauguración, gestionó el apoyo financiero de 1.500 millones de pesos y fue responsable de la convocatoria, creación de bases técnicas y administrativas, evaluación de las propuestas, contratos e implementación de ese equipamiento.

Pese a los altos costos que implicaba cambiar los proyectores, era una necesidad urgente. Si no se actualizaba la tecnología, Planetario no podría proyectar imágenes. En la práctica, ya no se fabricaban los insumos para las diapositivas.

 

Así comenzó el trabajo que no sólo consistió en recaudar los recursos necesarios para la digitalización, sino también indagar en los nuevos sistemas de proyección que existían y si se adaptaban a las necesidades de las producciones de Planetario.

 

Finalmente, en septiembre de 2013 los planetas se alinearon y comenzaron los trabajos de instalación de los nuevos equipos digitales a cargo de los técnicos alemanes Andre Frenzel y Steffan Böttner. Las tareas de recambio duraron hasta el 13 de diciembre de ese año.

El 19 de diciembre de 2013, siendo Rector de la Universidad de Santiago de Chile el Dr. Juan Manuel Zolezzi y bajo la Dirección Ejecutiva de Haydée Domic, se reinauguró Planetario y se puso en marcha del nuevo sistema digital FullDome.

 

El cambio tecnológico tuvo lugar gracias a que el Ministerio de Economía seleccionara este proyecto en el área socio-educativa del Año de la Innovación 2013 y fue financiado con aportes de la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica (CONICYT), a través de su Programa Explora, y de la Universidad de Santiago de Chile.

Fotografía: CONICYT

Hoy, Planetario USACH es único en el mundo. A diferencia de otros como el de Nueva York, Bogotá y Buenos Aires, el proyector Carl Zeiss aún está en funcionamiento y ofrece una tecnología híbrida de proyección.